El “productor musical” diciembre 16, 2009
Posted by GerardPB in Uncategorized.trackback
En mayo escribí un texto muy entusiasta sobre mi incursión en la producción del disco del cantautor mexicano: Salvador Aviña.
Mi perspectiva sobre algunos comentarios cambió, pues esa entrada fue publicada cuando apenas ibamos a mitad de la producción.
Los primeros días de grabación, no fueron novedosos en cuestión técnica, pues la forma de grabar (a excepción de pequeños detalles) ya la había practicado en mi casa y con menores aditamentos tecnológicos, aunque no con menor calidad.
La etapa más dura y desgastante fue la de grabación de voz. No pensé que el tiempo se prolongaría tanto. Y no es que Salvador cante mal o bien, sino que tal vez el mood de cada sesión era indiscutiblemente factor de riesgo o beneficio para el éxito de las tomas. He ahi algo que no había practicado, quizás por hacer todo en casa y de manera práctica.
Conocer a Vladimir Suárez, excelente talento musical originario de Bolivia y nacionalizado Mexicano, fue uno de mis mayores beneficios (obviamente, gracias a estar dentro de la producción de Aviña). De pronto todo lo que pensaba de la música, lo vi respaldado en la experiencia y conocimientos de Vlady. Tal vez eso generó que mi exigencia en cuanto al producto final se cerrara en lo que inicialmente pensaba del disco y por ende surgen algunas discrepancias de menor grado entre las ideas de Salvador Aviña y mias, pero a final de cuentas se llegó a un concenso, quizás peligroso, pero para el tiempo el más sano. Hacerme cargo solamente de las canciones que contenían arreglos de mi parte.
Otra de las cosas que me dejó el formar parte de “RabioZo”, fue conocer por obra de Mike Pasos al grupo Petit Comité (Carola, Freddy Cañedo, René Sosa y Mike Pasos). De ellos estoy aprendiendo el punto de vista del mainstream, el cual es muy necesario para lograr la calidad en las producciones. Tal vez sumando esto, cambió mi perspectiva inicial y eso retumbó, sin duda alguna, en la relación entre Salvador Aviña y un servidor.
Los últimos días de producción, fueron fatales. Discusiones, discrepancias, incluso levantamientos de voz y uno que otro insulto. Al final todos tranquilos pues no es manera de producir y las cosas que comenzaron tan bien, debían terminar igual.
Creo que parte de los arranques que pudieron afectar (ya sea de manera negativa o positiva) al producto final, vienen de mi inexperiencia con los cantautores. Descubrí me que puedo llevarla mucho mejor con un músico, artista y/o agrupación pop, que con los cantautores troveros. Y esto lo entendería, sin ninguna ciencia ni culpa alguna, más adelante…
El día 11 de noviembre llegó y el disco debía ser presentado en sociedad. Tiempo atrás sería yo el encargado del montaje con la banda. Pero circunstancias económicas impidieron que mis planes de presentar un show lo más parecido al disco, se cumplieran. Un solo ensayo, sirvió como repasón para los profesionales (Mike Pasos y Christian Laguna). Miguel Sabbagh (baterista) se las vio dificiles (pero no imposibles) pues tenía un importante casting en los días posteriores a lo de “RabioZo” y entiendo su preocupación por querer quedarse y a pesar del grito de Aviña: “No le hagas caso ese pen… a Gerardo. Tú sígueme a mi porque nada más te distrae…” justo en la prueba de sonido en ‘El foro tejedor’, fue la gota que derramó el vaso.
Sin duda alguna, como amigos, toleramos insultos y entendemos la vulgaridad y poco o nulo tacto de nuestros compinches, pero en ocasiones llegamos a un límite. Sobre todo cuando estás en un papel fuera de la amistad. En un papel de “músico”. Aunque gracias al respaldo de Christian Laguna, Miguel Sabbagh y yo nos coordinamos para que los cortes de las canciones que no quedaron claros por falta de ensayos (obvio, no te puedes aprender 11 canciones de sopetón en unas horas) estuvieran lo más cerca posible.
Al final de la noche, la gente jamás se entera de todo esto. Del Background que inmiscuye una producción discrográfica. La gente quedó contenta. Tal vez un tanto sacada de onda por mi ‘jetota’ de encabronado durante la tocada y mis movimientos exagerados para avisar a Miguel Sabbagh que la bateria tenia que callar. “But the show must go on” y al parecer los y las fans quedaron complacidas. Tal vez lo importante de ese día.
En cuanto a los que participaron, no sé a ciencia cierta qué opinen. Bueno, en realidad si lo sé, pero no es prudente de mi parte hablar por ellos.
Lo único que me prometí es descansar mi relación como “Productor Musical” con Salvador Aviña el 11 de noviembre de 2009. Prefiero que el crédito se guarde en el arte del disco y que la amistad perdure.
Me di cuenta con el disco NaviJazz (producido en tiempo récord de: 9 días) que es más sencillo trabajar con artistas que han tenido contacto con el mainstream de la música. Debo confesar que subestimaba a los egresados de La Academia. Pero son mucho más precisos, concisos y abiertos a la hora de grabar pues conocen su instrumento: La voz. Dejan que ‘EL PRODUCTOR PRODUZCA’. Y esto genera un ambiente libre de contaminación de ideas. Algo sucede que son más abiertos y receptivos. Y otra conclusión fue que es NOCIVO tener más de un productor, a menos que se deleguen temas.
Pienso que los cantautores son celosos de sus obras, temerosos del riesgo que conlleva la difusión masiva. Es respetable que quieran conservar un grado de intimidad, que quieran que su mensaje se entienda por el contenido y no por lo pegajoso. Pero la ‘actitud dura’ parece ser parte de una formación “cantautoresca”.
En fin. Tal vez en unos meses o años, mi forma de pensar cambie como lo hizo en este año. Pero poco a poco me doy cuenta de las cosas que en verdad se tienen que valorar con respecto a la música en México, porque suele ser el único país extremista que gusta de segmentar talentos en vez de conjugarlos.
A Aviña: Gracias por todo. “RabioZo” (tal cual dije en el programa en vivo de NB Music ante todo el mundo) es como el hijo del matrimonio que se tiene que divorciar por salud mental, pero soporta y se esfuerza hasta que ese hijo pueda valerse por si mismo. A pesar de todo, guardé con protección extra y bajo combinación la amistad, para que no se viera afectada con las actitudes y discrepancias entre “productores musicales”. No es ser doble cara, sino saber cuidar lo que merece cuidado. La amistad que fue y debe ser primero.
A Vlady: Gracias por tu paciencia, consejos, respaldo y enseñanzas. Sobre todo por la confianza. Te has convertido en mi jedi favorito.
A Trapo: Gracias por tu apoyo, tu reconocimiento que a veces pienso que exageras, jejejeje, pues no soy más que un simple amateur. Pero de todas formas ¡gracias!
A Mike Pasos: Me siento totalmente halagado por enterarme de la verdadera razón por la cual aceptaste tocar en la presentación del disco. Y lo comprendo. Muchas, muchas, muchas gracias por tu sinceridad y confianza brindadas. Eres de lo mejor que he conocido en esta vida.
GerardPB
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