[extractos] Arthur Mendelson a Hunter ‘Patch’ Adams.

“You’re focusing on the problem. If you focus on the problem, you can’t see the solution. Never focus on the problem!”

“See what no one else sees. See what everyone chooses not to see… out of fear, conformity or laziness. See the whole world anew each day!”

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[extractos] Jorge Drexler en ’12 segundos de oscuridad’.

Las etapas de mi vida, como si fuesen películas, quedan marcadas por un una banda sonora o soundtrack.

“12 segundos de oscuridad” de Jorge Drexler me ha acompañado durante un largo proceso. Creo que ha valido la identificación con la mayoría de las letras, pero sobre todo hacer parte de uno las moralejas, en lugar de toda una terapia psicológica.

Este es un extracto de frases que llevo grabadas en la mente. Ojalá puedas escuchar el disco entero.

12 Segundos de Oscuridad

  • “Un faro quieto nada sería. Guía mientras no deje de girar. No es la luz, lo que importa en verdad son los 12 segundos de oscuridad para que se vea desde alta mar. De poco le sirve al navegante que no sepa esperar. Pie detrás de pie, no hay otra manera de caminar…”

 

La vida es más compleja de lo que parece

  • “Mejor o peor, cada cual seguirá su camino. Cuánto te quise, quizás seguiras sin saberlo. Lo que dolería por siempre ya se desvanece. La vida es más compleja de lo que parece”

 

Transoceanica

  • “Y uno no recuerda hasta qué punto nació para eso, ni todo el amor al que puede tener acceso…”

 

El otro engranaje

  • “Tan complicados los simples mortales y tan fácil saber qué se traen entre manos…”

La infidelidad en la era de la informática

  • “Y en esa espiral la lógica duerme, lo atávico al fin sale del reposo; Y no hay contraseña, prudencia, ni pin, que aguante el embate de un cracker celoso. Y la obsesión desencripta lo críptico, viola lo mágico, vence a la máquina y tarde o temprano nada es secreto en los vericuetos de la informática…”

 

Hermana duda

  • “No me mal interpreten, no estoy quejándome. Soy jardinero de mis dilemas.”

 

Soledad

  • “Ya pasó, ya he dejado que se empañe la ilusión de que vivir es indoloro. Qué raro que seas tú quien me acompañe, Soledad, a mi nunca supe bien cómo estar solo.”

 

Sanar

  • Y nadie sabe por qué un día el amor nace, ni sabe nadie por qué muere el amor un día. Y nadie nace sabiendo, que morir también es ley de vida”

 

El fuego y el combustible

  • “Tomo el dolor, tomo el punzón de los celos. Lo dejo arder en la llama. Y un día, tal vez, saldrán de mi. Y esta canción que se disipa en el viento como señales de humo busca un cielo en que la leas tú. Y en uno más de los mundos posibles habremos sido el fuego y el combustible. “

Sin título.

Pulir una superficie para retirar las impurezas puede parecer un proceso de lo más común desde tiempos inmemoriales. Ahí tenemos grandes maravillas de nuestros antepasados que dejaron como un legado de conocimiento, buen gusto, precisión, pero sobre todo de paciencia.

En los últimos meses, aunque de forma un tanto acelerada días después del terrible sismo acontecido en mi país, aprendí de muchas personas a las que apoyamos con un granito de arena, ya sea ofreciendo despensas, ropa, ayuda física para remover escombro de sus casas derrumbadas o simplemente un oído y una voz para una plática que les permitiera desahogarse.

Debo confesar que fui más un chofer y un brigadista pasivo por cuestiones de documentar la catástrofe, con el objetivo de que no se olvide tan rápido lo sucedido y lo que falta por hacer.

Sin embargo, fueron grandes lecciones las aprendidas en las dos semanas posteriores al 19S.

El desapego que las personas de Amayuca y Jaltetenco, Morelos, me mostró una cara pocas veces aplaudida de forma masiva. Gente cuya casa a sus espaldas estaba parcial o completamente destruida, pasaba de la ayuda ofrecida de forma amable e incluso ofreciendo comida o agua sin nada a cambio. En otros casos indicando con el dedo el rumbo donde esa ayuda era más requerida o en otros casos simplemente agradeciendo de corazón el simple hecho de estar ahí.

Soy un acumulador en potencia y para mi fue un tremendo shock acompañado de aprendizaje para procesar. Decimos que lo material va y viene, que la vida es primero, sin embargo, cuando sucede que perdemos algún bien material, perdemos la cabeza y dramatizamos fuertemente, claro, sin generalizar. El hecho es que cuando una persona que pierde su hogar completamente, aquel hogar que representaba el esfuerzo de generaciones anteriores o de toda una vida, aquel hogar que no contaba con seguro contra siniestros como en CDMX, entre muchas otras características en contra, cuando esa persona te responde cosas como “Lo importante es que estoy vivo” o “No queda más que comenzar de nuevo” y “No gracias, estamos bien, que Dios los bendiga por lo que están haciendo“…

No es que no valore mi vida encima de las cosas materiales, pero vivir en la Ciudad y además tener una profesión cuyas herramientas no son nada baratas, me hace repensar mis aptitudes para darle importancia a lo que bien merece respetarse. La vida propia y la vida en general. Un concepto que he pregonado, pero que cobró más sentido con esta experiencia.

Por otra parte y en un nivel más adentro de la mente y el corazón, me percaté de que este movimiento sísimico y sus metáforas sobre las sacudidas, cobran sentido de una forma curiosa. Imagina que construyes una edificación. Al principio no estás seguro de qué es lo que quieres, pero te das la oportunidad de seguir diseñando mientras construyes, abierto a dejar aquella costumbre de abandonar otras construcciones que no te satisfacían por detalles mínimos. No. Esta vez lo haces distinto. Cedes, le echas ganas, llegas a amar tanto esa construcción por la simplicidad y no por la complejidad. De pronto se empieza a contaminar. Se llena de tierra, de cemento, de cosas negativas que van cubriendo desde abajo hasta arriba y terminan por ocultar tu obra como las pirámides de tus ancestros bajo la tierra y la vegetación. Tú permitiste que eso sucediera por estar pendiente de quien aventaba la basura más que de evitar que se juntara. De pronto por tanto patalear y no voltear a ver tu obra, por fin lo haces y no la encuentras. Sientes que se destruyó y culpas al mundo entero, culpas al exterior. Luego, aunque te es imposible volver, te aferras a quedarte en el lugar para ver cuanta más mierda se junta, pero no haces nada por contrarrestarlo. Te vuelves una especie de masoquista en espera de venganza en contra de quien osa opacar lo poco que queda de esa construcción. Un día, muy tarde, decides alejarte, todo está perdido. Sin embargo por más que te alejes y que consideres que dejas esa construcción en un lugar, no te percatas que esa construcción viaja contigo, va dentro de ti, incluyendo toda esa porquería que la sepultó.

De pronto una sacudida genera tal vibración que toda esa masa cae tras las fuertes vibraciones del movimiento. El estado de shock es más fuerte que reemplaza por completo la mierda que te aferrabas a ver sobre tu construcción. El momento del terror pasa y todo vuelve a la calma. Adivina qué esta intacto… Si ese edificio al que le dedicaste lo más preciado. Tiempo, paciencia, pero sobre todo amor. Sin embargo esa construcción no fue edificada sólo por ti. Quien compartió contigo el crédito, ya no está más. Esa persona, a quien además culpaste del sabotaje, no está para ver que lo que construyeron o al menos la parte que te correspondió construir, tan sólo fue cubierta por una capa de negatividad tan endeble que no hacía falta más que voluntad y no necesariamente un evento magno de destrucción, para evitar ser sepultado.

A pesar de ello, una lección queda clara. El perdón hacia ti mismo, es el más difícil de brindar.

Me he dado cuenta que esa construcción que sigue en pie, aunque abandonada, es muy fuerte. Sigue ahí tan firme como en sus mejores tiempos, pero es difícil que vuelva a ser habitada, pues todos llevamos procesos distintos y quien compartió el crédito de la arquitectura y fue la musa para construir ese palacio, no está más. A pesar de ello, la lección más intensa que recibí es que el tiempo dolido. Este año y medio de oscuridad, obtuvo una razón de ser. No creo en lo predeterminado, sino en la causa-efecto. Hoy me convenzo más de que el amor no es retener, sino dejar fluir. Que el resto de mi vida debo trabajar contra el apego a cualquier cosa, incluso la vida misma. Que lo que se construye con amor, seguirá eternamente ahí, a pesar de que ya no lo puedas compartir con quien lo creaste. Al fin entiendo que por querer destruir el edificio ajeno, descuidé la obra que estaba creando y que no se trataba de sabotear ni de mejorar, sino de enfocarse. Enfocarse en lo genuino, en lo único, en lo personal. Ya aprendí la lección, sólo falta terminar de soltar los pequeños ataques de pánico, las noches de llanto, los días de autoencierro y exilio, el mal carácter y el pesimismo.

Ofrezco disculpas a quienes han sido afectados por la era de oscurantismo, por mis actos egoístas, mis reacciones negativas, mi negación y mi falta de compromiso. Cuando salí a la calle por el impulso de ayudar y repetir la hazaña de los antecesores de 1985, pensé que aportaría algo. Sin embargo parece que el damnificado era yo y necesitaba palpar enseñanzas, no por la tragedia, sino por la fortaleza ante la tragedia, de las personas que de verdad perdieron tanto.

Al final el edificio de amor se convertirá en un memorial por las cosas hermosas vividas, por los cambios para bien que tuve y por la perspectiva de vida que me dio.

Porque así como dicen de alineación de las pirámides de Egipto con el Cinturón de Orión, la punta de este palacio estará siempre alineada a la constelación de lunares que descubrí en tu rostro. La constelación ideal.

Movimiento

Poco que escribir, mucho que apoyar.

Les invito a que este 21 de septiembre, entre 12:00 y 21:00 hrs. acudan a LA LONCHERA BISTRO.

En la siguiente imagen la información de lo que se requiere. Compártela y apoya con lo que esté a tu alcance.

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La llave

De pronto, el propio interior se llena de óxido ocasionado por largo tiempo de llanto.

Y en sus rechinantes movimientos, el eco parece preguntar… ¿De qué valdrán todas las lágrimas derramadas, sino para volver a creer en el amor desde un plano más elevado?

Y es hasta ese momento que entiendes que no se trata del cliché de las situaciones que la gente cuenta que debes atravesar. Se trata del click que suena con cada hecho que atraviesas. Hendiduras en una llave cual cerrajero invisible va afinando.

Una vez que la tienes en tu mano, te das cuenta que encaja a la perfección con la combinación de la misteriosa cerradura y por fin vislumbras que esa llave fue tallada a la medida de tu propia historia.

Que esa llave te servirá para abrir una puerta hacia otro lugar, donde volverás a caer y te volverás a levantar…

26/08/2017

Constelación Ideal

Perdida la mirada y alguien me pregunta
En qué parte del universo estoy
Me viene a la mente una sola respuesta
Son tus lunares la constelación idealSoñarte siempre ha sido algo incontrolable
Ni hablar de otras cosas que sólo tu sabes.
Y como la fractura del cristal se forman
Deseos del actuar que opté por no seguir.

Sólo me queda una cosa, amor.
Unir las piezas de este corazón
Que se hizo trizas esa noche
Un meteorito destrozado por la ley de gravedad
Cuando nos llega un regalo de luz
Trae una carga de igual oscuridad
Y es imposible separarlas
Sólo queda equilibrarlas
Para que el ciclo se cumpla
Y volver a empezar.

De todos mis errores siempre he aprendido
De lo que más se teme se padecerá
No me ha sido fácil soltar todo aquello
Que es lo más importante sólo para mi.

Soñarte siempre ha sido algo incontrolable
Ni hablar de otras cosas que sólo tú sabes.
Me viene a la mente una sola respuesta
Son tus lunares la Constelación Ideal

 

Sólo me queda una cosa, amor.
Unir las piezas de este corazón
Que se hizo trizas esa noche
Un meteorito destrozado por la ley de gravedad
Cuando nos llega un regalo de luz
Trae una carga de igual oscuridad
Y es imposible separarlas
Sólo queda equilibrarlas
Para que el ciclo se cumpla
Y volver a empezar.
Y volver a empezar
Y volver a fallar.

(Letra y Música: GerardPB)
© 2017 GerardPB Music